CRITICA / Saludos amigos (varios directores, 1942). Folklore animado.

saludos-amigos-2

Clásico nº 6

“Bambi”, por extraño que parezca, no fue el taquillazo que se esperaba de él. Disney no estaba cosechando el éxito que esperaba con sus películas de animación y las mieles de “Blancanieves y los siete enanitos” quedaban ya un poco lejos. Había que hacer algo y había que hacerlo ya. El siguiente proyecto después de la película del cervatillo fue “Saludos amigos”. A pesar de encontrarse dentro del canon de clásicos Disney (es la película número 6) podríamos decir que es más bien un mediometraje (apenas 40 minutos de duración). La razón de su creación no es otra que una comisión de Estado por parte de Estados Unidos a Walt Disney. ¿Cuál era ese encargo? Nada más y nada menos que un tour de buena voluntad hacia América del Sur. La intención no era otra que realizar una película donde se ensalzara las bondades de América Central y América del Sur, un ejercicio político a fin de cuentas. Ya que Disney estaba pasando por una crisis económica bastante acuciante debido a los fracasos en taquilla de sus películas anteriores (la huelga del 41 también hizo mucho daño en cuestiones financieras), “Saludos amigos” fue financiada con préstamos federales. La propuesta hizo embarcar en el proyecto al propio Disney, su esposa y un equipo de 18 miembros, entre ellos compositores, artistas, diseñadores, etc. La película hace un recorrido por distintos parajes de América del Sur como es el caso de Perú, Chile, Argentina y Brasil, quizás la zona más destacable y recordada de toda la película precisamente por su sección final donde la música y las canciones son más vistosas y llamativas.

“Saludos amigos” ante todo es un amable documental, agradable en su narrativa pero poco interesante en su conjunto más allá de pinceladas de folklore y costumbrismo según el lugar expuesto. Podemos ver los mercados, la pesca tradicional, festivales, bailes, alimentación y todo lo que un documental ofrece cuando expone la vida de un país concreto. A día de hoy las imágenes se antojan añejas y poco atractivas por mucho que esté bajo la batuta del propio Walt Disney al cual veremos en más de una ocasión delante de la pantalla, disfrutando del entorno y sintiéndose complacido ante el descubrimiento de atractivas costumbres y pintorescas situaciones como el caso de los gauchos y su estilo de vida. Cada lugar cuenta con su propia idiosincrasia al igual que cada sitio dará pie a un corto interpretado por distintos personajes como Donald (al principio y al final), Goofy y un avión pequeñito llamado Pedro. El primer lugar a descubrir es Perú. El corto que representa este lugar es “Lago Titicaca”. Donald se nos presenta como el turista que hace a su vez de guía (involuntario) para ir descubriendo lo que podemos encontrar en Perú pasando por el folklore particular del lugar. Siendo el pato enfurecido el protagonista todo estará al servicio de sus torpezas y su carencia de paciencia, en este caso al entablar contacto con una llama, la cual se mueve a ritmo de flauta y jazz. El momento más destacable es el que sucede en lo alto de un puente colgante donde sucederán los gags más divertidos al ir desprendiéndose los peldaños ante los andares de la pareja desafortunada. Es un corto muy blando, un tanto aburrido en cuanto a narrativa y que no ofrece mucho más aparte de contar con el protagonista absoluto de aquellos momentos, el cual acabaría destronando al propio Mickey.

sa_goucho_goofy-3

La siguiente sección enfoca el objetivo en Chile con el cortometraje “Pedro, el avioncito”. Su historia está protagonizada por un pequeño avión que tiene que cruzar los Andes para recoger el correo de Mendoza hasta tener que enfrentarse con el Aconcagua, una montaña de la región. Este corto podría verse como una inspiración para dos casos concretos de los Special Cartoons como son “Little Susie” (1952) y “The little house” (1952) donde objetos inanimados cobrarían vida. Algo que mucho tiempo después servirían de base para el “Cars” de Pixar. En el caso que nos encontramos, el avioncito es un personaje agradable, alegre y entregado, el cual se toma su comisión como algo vital a pesar de tener que luchar contra unas inclemencias del tiempo muy agresivas, las cuales también son provocadas por el propio Aconcagua. Es un cortometraje visualmente agradecido, consiguiendo con cuatro líneas visuales y argumentales todo un logro de la narrativa haciendo que un simple vehículo (un avión) conste de rasgos físicos y faciales muy destacables. Disney y sus dibujantes conseguirían dar a la historia esa sensibilidad y ternura con la cual contaban todos sus personajes pues logran transmitir esa sensación de blandura emotiva y ternura sensible con momentos algo tensos al enfrentar a un ser indefenso a las terribles acciones del enemigo. Lógicamente el enfoque está en darle énfasis a la bravura gallarda del protagonista y engrandecer el espíritu heroico y épico de los aviadores que arriesgaban sus vidas por tal de conseguir recoger la correspondencia a tiempo.

La tercera parte corre a cargo de Goofy para presentar Argentina. En este caso son los gauchos cuya pose, forma de ser e indumentaria recuerda mucho a los cowboys del oeste. Walt Disney quedaba impresionado ante el folklore de esa cultura, sus bailes y sus costumbres tanto a la hora de montar el caballo como a la hora de portar ciertos elementos decorativos. El corto en sí podría encajar perfectamente dentro de los míticos “How to…” que formaban parte del repertorio de Goofy. En este caso todo versa y gira alrededor de las diferentes costumbres en el mundo del gaucho: la indumentaria que llevan, los distintos complementos, cómo se monta y qué lleva el caballo, cómo se lanzan las boleadoras (esa famosa herramienta de bolas atadas a una cuerda y que son lanzadas para atrapar a su captura), los distintos tipos de baile y todo lo que haga referencia a ellos. Cargado de un humor descacharrante esta pequeña pieza es puro slapstick en más de una ocasión, sobre todo en el momento de las boleadoras, contando con un ritmo adecuado en todo momento. Goofy siempre ha sido un personaje simple, bobo, contento, carente de maldad pero un tanto encantado de conocerse a pesar de ser un tonto sin remedio. El carácter infantil (a veces rozando el infantiloide) casa perfectamente con la idiosincrasia particular del personaje, el cual nunca duda ni un momento a la hora de realizar cualquier acción a pesar de que pueda salirle el tiro por la culata. En este caso no se acentúa tanto el patetismo de ciertos aspectos y acciones como se suele hacer con el personaje en cuestión pues lo que aquí se trata es de dar una clase de cultura objetiva y afable aunque lleve el sello distintivo de la casa Disney.

saludos-amigos5

Es el último tercio el que se torna el más atractivo tanto visual como sonoro. Se centra en Brasil. El corto presenta lo desenfadado y florido del lugar, con la fiesta del carnaval en todo su esplendor (aunque las imágenes documentales, como sucede en todos los apartados, resultan pintorescas por lo añejo de la época). Aquí vuelve a ser Donald nuestro guía pero sirve como carta de presentación de José Carioca, un loro pintoresco, trajeado y con andares finos el cual acabaría convirtiéndose en todo un icono (temporal) de la propia compañía siendo compañero de aventuras del propio Donald en “Los Tres caballeros”, siguiente película de la compañía y que podría considerarse un título díptico o bisagra donde también se presentan las virtudes, bondades y atractivos de América del Sur, esta vez con Brasil de nuevo pero también Méjico entre otros. Aquí hay mayor despliegue de medios (aunque no tan importantes como en títulos anteriores) donde la animación va acorde con la música y cuyos movimientos son patentes tanto en el propio Carioca como en Donald y en los elementos naturales como el agua. Esta sección lleva como título “Aquarela do Brasil”. Tuvo tanta fama que acabó convirtiéndose en un corto en sí mismo. Dirigido por Wilfred Jackson, todo comienza con un pincel dando vida al lienzo y convirtiendo en protagonistas a la flora y fauna del lugar. Se puede decir que el tono del corto es bastante semejante en intenciones a “Fantasía” (no así en resultado, pues es muchísimo menor a pesar de ser la parte más llamativa, atractiva y animada de todas). Todo cuanto vemos es muy colorista, muy llamativo aparte de contar con dos temas atemporales como son el caso de “Aquarela do Brasil” (canción del propio título) o el mítico “Tico Tico”.

“Saludos amigos” sería un éxito bastante importante en la compañía. Tal fue el caso que sería el inicio de una serie de títulos menores los cuales acabarían conformando lo que se conocería más adelante como “los títulos paquete”: películas compuestas de cortos o mediometrajes sin tener nada en común entre sí pero con un tono y unas intenciones muy concretas. No sería hasta unos cuantos años después que no volveríamos a ver un título donde se expusiera la animación Disney en formato largometraje que todos añoraban y que demostrara que Walt seguía siendo el narrador absoluto con la perfección por bandera. Cierto es que no se volvería a recuperar las fastuosas producciones de perfeccionismo inabarcable, señal de que el fracaso económico en taquilla hizo mella en el propio Disney y sus intereses artísticos. Aún así, estos títulos menores, que distan mucho de ser perfectos, no dejan de ser vehículos de lucimiento en menor escala y que demostraban que estábamos ante una compañía en constante movimiento e inquietud artística. Tan sólo por eso, piezas menores como ésta, que no forman parte de lo mejorcito de la compañía, eran necesarias y resultan divertidas, entretenidas desde un punto de vista animado y que no desmerecen su visionado aunque dejen una sensación de “nostalgia por lo grande”.

Claqueta de bitácora

 


 

 

Título original: Saludos Amigos

Director: Wilfred Jackson, Jack Kinney, Hamilton Luske, Bill Roberts

Actores: Animación

Guionista: Homer Brightman, Ralph Wright, Roy Williams, Harry Reeves, Dick Huemer, Joe Grant

 

Banda sonora: Edward H. Plumb, Paul J. Smith

 

Fotografía:  Animación

País: Estados Unidos

Año: 1942

Género: Animación. Comedia. Musical. Documental.

Productora: Walt Disney Pictures

Sinopsis

Mezcla de animación y realidad, presenta cuatro historias protagonizadas por el Pato Donald, Goofy y José Carioca, todas ellas ambientadas en Sudamérica y que van desde los Andes, hasta la Pampa Argentina o Río de Janeiro.

Anuncios